En una cazuela, pon todos los ingredientes y mezcla muy bien. Tiene que quedar una mezcla uniforme, con todos los ingredientes bien mezclados.
Pon la cazuela al fuego, a fuego medio, y moviendo continuamente espera a que espese. Retira del fuego y sigue con la receta. No importa que no se enfríe del todo cuándo toque incorporarla luego.
Una vez sacada la masa del congelador, divídela por la mitad. Enharina una superficie y pon un poco mas de harina por encima de la masa, para que no se pegue el rodillo al estirar la masa.
Estira la masa para poder cubrir el fondo y laterales del molde. Si no te llega del todo, y te faltan trocitos, puedes coger de la otra parte de la masa un poco, para que cubra todo el molde.
Una vez acomodada la masa, pon la crema de limón y repártela uniformemente.
Reparte los arándanos por encima de la crema de limón.
Extiende el resto de la masa, y con un cortador pequeño o mediano, ve cortando la masa y poniéndola por el borde del molde para 'cerrar' la tarta.Sigue amasando y cortando las formas y poniéndolas por toda la superficie, hasta que se acabe toda la masa. Hornea a 180ºC durante 20-25 minutos. La superficie debe estar doradita.
Sácala del horno, y déjala dentro del molde pero sobre una rejilla durante 10 minutos, luego tira del papel, y deja que se enfríe completamente sobre la rejilla.
Una vez que ha enfriado, métela en el frigorífico tapada hasta la hora de servirla.
Antes de servir, espolvorea azúcar impalpable por encima.
Pon a precalentar el horno a 180ºC. Prepara un molde de 26 cm de diámetro y 3 cm de alto, con papel de hornear en el fondo. Como el papel no se va a ajustar al molde, mójalo con agua y escúrrelo, veras que se queda super blandito y moldeable.