Empezamos precalentando el horno a 180ºC, y preparando los moldes, poniendo en el fondo papel de hornear, y engrasando el fondo y laterales con spray desmoldante. (3 moldes de 15 cm).
En un recipiente mediano, mezclamos la harina, levadura y sal. Reservamos.
Exprimimos el medio limón en la leche, y lo dejamos hasta que lo vayamos a utilizar.
En el recipiente de la batidora, o en un bol grande, batimos la mantequilla hasta que esté cremosa. Añadimos el azúcar, y mezclamos hasta que este todo bien integrado y cremoso.
Añadimos los huevos, uno a uno mezclando bien. Agregamos también la vainilla.
Con la batidora a velocidad mínima, vamos a añadir la harina y la mezcla de leche. La harina la añadiremos en tres veces, y la leche en dos. Añadimos 1/3 de la harina, y cuando esté casi por completo integrada, añadimos la mitad de la leche. Luego otro tercio de harina, la leche... y terminamos con la harina.
Batimos justo hasta integrar, no hay que batirlo demasiado.
Lo repartimos entre los tres moldes, que tenemos preparados. Horneamos unos 30 minutos. Introducimos un palillo en el centro del bizcocho, y si este sale limpio, están horneados.
Los pasamos a una rejilla, y los dejamos 10 minutos reposar, antes de desmoldar.
Preparamos los melocotones. Los pelamos y los partimos en trozos pequeños, y ponemos la mitad de estos en en una cazuela junto con el azúcar. Dejamos que se hagan a fuego bajo, al mínimo. Se tienen que hacer hasta que estén muy blanditos. Añadimos la otra mitad de los melocotones que tenemos reservados, y dejamos que se hagan unos minutos. Se tienen que poner blandos, pero no que se deshagan.
Cuando estén cocidos, los pasamos a un plato ó similar, para que se enfríen mucho mas rápido.
Hacemos la crema de chocolate blanco.
Derretimos el chocolate blanco al baño maría, y lo dejamos enfriar.
En el bol de la batidora, mezclamos un par de minutos la mantequilla, y añadimos el azúcar tamizándolo.
Batimos a velocidad lenta hasta que se mezcle un poco el azúcar, y luego la subimos, hasta el máximo. Batimos hasta que la mezcla haya aclarado, esté esponjosa y el azúcar se haya integrado completamente. Deberemos raspar los laterales del bol en varias ocasiones.
Añadimos el chocolate que ya se habrá enfriado, y volvemos a batir, hasta que se mezcle bien.
Esta crema estará muy blandita ahora, la dejamos unos 10 minutos en el frigorífico, y cogerá cuerpo.
Montamos la tarta. En el plato que la vamos a servir, ponemos uno de los bizcochos, y extendemos una capa fina de crema. Colocamos la mitad de los melocotones y los repartimos por la superficie, sin llegar al borde. Dejamos como 1 cm libre.
Otro bizcocho, y hacemos lo mismo. Finalmente ponemos el último bizcocho y recubrimos toda la tarta con la crema de chocolate blanco.
Los colores están realizados, mezclando un poco de tinte alimentario y extendiéndolo a trocitos por la superficie. Y como no... purpurina y purpurina :)