El molde utilizado, es uno de 18 cm de diámetro, 4 cm de alto (es un molde de layer cake) y es desmoldable.
Trituramos las galletas y las avellanas, y mezclamos con la mantequilla a temperatura ambiente, si te resulta más fácil hacerlo con ella derretida, hazlo. Mezclamos todo muy bien, y formamos el exterior del pie. Yo suelo empezar por los laterales, y terminando con el fondo. Ya sabéis, bien prensado todo. Y lo llevamos al horno, hasta que empiecen a dorarse. Ya sabéis, lo metemos al horno y lo ponemos a calentar, y vigilamos hasta que se empiecen a dorarse. Las sacamos y lo dejamos enfriar.
Montamos la nata. En un recipiente un poco grande, o el de la batidora, ponemos la nata y empezamos a batir. Cuando haya empezado a coger consistencia, agregamos el azúcar glass, y cuando parezca que ya está casi montada, añadimos el queso crema. Estará montada, cuando la batidora haga unos surcos profundos, con una tonalidad un poco amarilla.
Montamos el pie. Ponemos una capita muy finita del toffee, teniendo cuidado con las galletas del fondo.
Cortamos los plátanos en rodajas, de medio centímetro más o menos, y cubrimos toda la base con ellos, intentando cubrir toda la superficie.
Vertemos por encima el resto del toffee, alisándolo con cuidado.
Con la ayuda de una manga pastelera y una boquilla (he usado la 199 de wilton), ponemos una capa de nata por encima. Y terminamos con unas virutillas de chocolate para adornar.
La reservamos en el frigorífico hasta que vayamos a servirla. Recordar desmoldar con cuidado, y recordar que la tarta se desparramara un poquito cuando la cortéis… es así.