Empieza por poner a precalentar el horno a 200ºC.
Pon una lámina de hojaldre encima de la otra, haciéndola coincidir. Pasa un rodillo por encima, sin apretar mucho, pero si lo suficiente para que se peguen un poco.
Con un cortador redondo de 8,5 cm de diámetro, cortamos 10 círculos.
En la bandeja del horno, ponemos papel de horno en la base, y ponemos los 10 redondeles de hojaldre formando una corona. Monta un poco cada hojaldre en el otro y presiona donde se unen los hojaldres. (Hay una foto donde se aprecia en el mismo texto.)
Reparte por la superficie las almendras.
Hornea hasta que el hojaldre esté hinchado y dorado. Sácalo y deja que se enfríe en la misma bandeja.
Mientras enfría monta la nata.
En un bol grande, pon la nata y empieza a batirla con una batidora de varillas. Añade poco a poco el azúcar impalpable y sigue batiendo.
Cuando notes que la nata esté casi montada, añade el queso de untar. Sigue batiendo hasta que la nata esté bien montada y con cuerpo.
Pon la nata en una manga pastelera provista de una boquilla en forma de estrella. Reserva en el frigorífico.
Abre el hojaldre por la mitad, con cuidado que es frágil y rellena con nata. Tápalo con la parte de arriba del hojaldre y espolvorea un poco de azúcar impalpable.
Guarda en el frigorífico hasta la hora de servir.