Primer haremos un cono con cartulina y lo forraremos con papel de aluminio. El cono que yo he utilizado, mide de alto 35 cm, y de diámetro 10 cm. Para este cono, se van a necesitar dos veces cada receta. En la crema pastelera es fácil doblar los ingredientes, pero la pasta choux es mejor hacer dos veces la receta por separado, (a no ser que tengas unos músculos maravillosos, (o lo mismo yo soy muy floja). También puedes reducir el tamaño del cono, (reduce el diámetro) y ligeramente la altura.
No nos olvidemos de engrasar el papel de aluminio con aceite, dándole una ligera capa por todos los sitios, para que no se pegue el caramelo (Este cono hay que quitarle luego).
Hacemos el caramelo. En una cazuela, ponemos 200 gr de azúcar, y 50 gr de agua, removemos un poco y dejamos que se vaya formando el caramelo sin volver a remover.
Mientras se forma, iremos clasificando los profiteroles, poniéndolos por tamaño. Lo siento, pero no saldrán todos iguales.
Una vez formado el caramelo (dorado medio-claro), lo apagamos y empezaremos.
Mojamos un profiterol por los laterales.
Como en la foto.
Y lo vamos poniendo por la base del cono, pegando uno contra otro.
Así hasta rodear el cono.
Ahora sólo debemos ir ensamblando profiteroles cubriendo todo el cono, fila por fila.
El caramelo lo deberemos calentar varias veces, porque se nos irá quedando duro. Y veremos que nos irás saliendo hilos de caramelo cuando lo estemos manejando. Si podeis, esos hilos los vais dejando aparte. Es bueno trabajar cubriendo la encimera o mesa donde lo hagamos con papel de horno, ya que ese caramelo que nos caerá formando hilos o pegotillos, nos ayudarán con la decoración.
Una vez que hayamos cubierto todo el cono, formando nuestra torre, sacaremos el cono con cuidado. Si has esamblado bien los profiteroles, sin dejar huecos, y has engrasado bien el papel de aluminio, te resultará fácil, aunque debes tratar la torre con mucho cuidado. Inclínala un poco sobre una mano (sin apretar), y con la otra saca el cono.
Ponemos la torre sobre el plato donde vayamos a servirla y la empezamos a decorar. Lo típico son los hilos de caramelo alrededor. Calentamos nuevamente el caramelo. Cogemos el caremelo con la punta de un tenedor y lo levantamos (un poco alto), veremos que cuando empieza a enfriar un poco se van formando los hilos, es entonces cuando los ponemos alrededor de la torre, dando vueltas por encima. Serán bastantes veces las vueltas que deberemos dar y varias veces deberemos calentar y retirar del fuego el caramelo, pero es así.
Los hilos que tenemos del montaje, también los podemos utilizar para adornar, como por ejemplo ponerlos en la base (como he hecho yo, aunque yo hice más para este fin).
Terminaremos con unos springles dorados o figuritas de azúcar doradas y un poco de brillantina. Y listo para servir.