Empezamos decidiendo el frasco de cristal que vamos a utilizar. De unos 300 ml de capacidad. El que yo he utilizado, es el de una mermelada, bien limpito.
Ponemos en el bote, la nata y el azúcar. Cerramos el frasco, y batimos.. bailamos... meneamos... agitamos.. :) lo que más te guste
(si bailas, con la puerta de la cocina cerrada, como si no hubiese nadie más en el mundo, gastas el doble de calorías... y encima te dura la sonrisa todo el día :) ). Hasta que la nata se monte parcialmente, como en la última foto.
Añadimos el chocolate rallado, ó en trocitos muy chiquitines, y las almendras crocante.
Mezclamos con una cuchara, agitamos un poco más, y al congelador por cuatro horas.. Listo!