Tamiza la harina con la levadura en un bol. Reserva.
En una jarra, o bol, pon los líquidos, aceite, leche.
En un bol grande bate, con batidora eléctrica de varillas, los huevos a velocidad media o alta. Añade el azúcar, en forma de lluvia sin dejar de batir.
Cuando tengas todo mezclado, baja la velocidad e incorpora poco a poco, pero de forma constante los líquidos. Mezcla bien.
Añade la harina batiendo a baja velocidad y en varias veces.
Añade las chispas de chocolate y los piñones y mezcla con una espátula o cuchara de silicona. Guárdate una parte de cada ingrediente, para ponerlas en la superficie luego.
Cuando lo tengas todo mezclado, tapa el bol con papel film y refrigera dos horas como mínimo. Aunque si puedes dejarlo de un día para otro mejor.
Cuando haya enfriado la masa, pon el horno a calentar a 210ºC.
Saca la masa del frigorífico, y antes de ponerla en las cápsulas de papel, bate la masa con la batidora.
Reparte la masa entre las cápsulas, llenando 3/4 partes de las mismas. Reparte en la superficie las chispas de chocolate y piñones que guardaste anteriormente.
Hornea de 10 a 15 minutos. Introduce un palillo para ver si la masa está cocida antes de sacarlas.
Déjalas 4 minutos en la bandeja, y luego saca las madalenas a una rejilla para que enfríen.
Una vez frías están listas para comerlas.