Ponemos el azúcar en un cazo, y a fuego lento lo volvemos caramelo (que se deshaga el azúcar).
Cuando vemos que ya casi se ha disuelto del todo, ponemos la nata a calentar en otro recipiente.
Cuando se ha formado el caramelo, retiramos la cazuela del fuego, y vamos a añadir la nata, de poco a poco y removiendo rápido y constantemente, hasta terminar con la nata. Estamos trabajando con caramelo, donde la temperatura es altísima, por favor, hay que tener cuidado al hacerlo y mejor sin nadie por allí.
Volvemos a poner la cazuela al fuego. Es mas que probable que se hayan formado grumos en el caramelo, no te preocupes, suele pasar . Ahora con paciencia y con el fuego al mínimo, estos grumos van a ir desapareciendo.
Una vez que la mezcla está suave y sin grumos, retiramos del fuego y añadimos la mantequilla, revolvemos bien y dejamos enfriar.
Una vez frío, el caramelo dura hasta una semana en un recipiente cerrado en el frigorífico.