Preparamos el molde, forrándolo por el interior con papel film, varias capas, y dejando que caigan por los lados. Luego tiraremos del film para sacar la tarta. El molde es cuadrado de 20 cm por lado y 5 cm de profundidad.
Preparamos la base. Trituramos bien las galletas, y las pasamos a un bol que sirva para el microondas. Añadimos a las galletas, la mantequilla y la mermelada de melocotón, y lo llevamos al microondas. Lo calentaremos hasta que, justo se derrita la mantequilla (1 minuto a temperatura baja más o menos). Removemos bien, y extendemos la mezcla por la base del molde, dejándola lisa y uniforme. Llevamos el molde al frigorífico mientras preparamos la mousse.
Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría. Reservamos.
Montamos la nata junto con el azúcar glass. Reservamos.
Calentamos la leche, y añadimos la gelatina hidratada, removiendo bien para que se disuelva.
En un bol grande, batimos el queso, y vamos añadiendo la leche según batimos. Mezclamos todo bien.
Mejor utilizaremos ahora varillas manuales. Añadimos a la mezcla de queso, un tercio de la nata que tenemos reservada, mezclamos con las varillas. Añadimos la mitad de la nata que queda, y mezclamos nuevamente, y terminamos de añadir la nata que queda. Terminamos de mezclarlo.
Ponemos la crema resultante en el molde que tenemos enfriando. Alisamos la superficie, y lo llevamos un mínimo de 5 horas al frigorífico.
Cuando vayamos a servirla, añadimos el sirope de fresa, o en su defecto, mermelada de fresa.