Una receta de unas natillas clásicas de vainilla, como se hacían antes, el secreto, remover y remover… y sí… con un poquito de canela… increíbles…
En serio, nunca había probado unas natillas tan deliciosas. Debo hacer una confesión, yo soy de la generación de las natillas ‘el chino’… o así se llamaban en casa… tengo recuerdo de hacerlas, de una caja con un chino mandarín, y la verdad es que me sabían buenísimas.
Increíble pero cierto, jamas había hecho unas natillas caseras… hasta ahora… y como todo, no tiene nada que ver…
Nos vamos a encontrar con una crema con un rico sabor a vainilla, y muy suave, y aunque puede parecer demasiado líquida cuando la retiramos del fuego, con el reposo en el frigorífico obtiene la consistencia adecuada.
¿Canela para decorar? Si, y que no se os pase este punto, porque es esa cosita que las vuelve increíbles. Ingredientes:
-1litro y 1/2 de leche entera.
– 6 yemas de huevo (grandes).
– 6 cucharadas soperas de azúcar (colmadas).
– 2 vainas de vainilla (1 cucharada de pasta de vainilla).
– 1 cucharada sopera de ‘maizena’.
– Un poquito de canela.
Preparación:
– Ponemos en una cazuela, la leche, 4 cucharadas de azúcar, y la vainilla y lo ponemos al fuego hasta que empiece a cocer.
– En un bol, se baten las yemas, el azúcar restante y la ‘maizena’.
– Cuando empiece a hervir la leche, con un cazo, vamos echando muy de poco en poco, leche al tazón de las yemas removiendo a la vez, la cantidad será más o menos un cazo. Una vez bien ligado, se incorpora a la leche que tenemos cociendo.
– Bajamos el fuego lo suficiente para que no hierva, y removemos hasta formar la crema.
– Para saber que se ha formado la crema, debemos fijarnos en la espuma que aparece cuando estamos realizando el postre, una vez que desaparece toda la espuma de la superficie y tenemos una crema fina y uniforme, sabremos que está en su punto.
– Retiramos del fuego, y antes de ponerlo en los recipientes elegidos, colaremos la preparación. Repartimos la crema, y la metemos en el frigorífico hasta la hora de servir.
– Antes de servirla, las adornamos con un poquito de canela por encima.
Buen provecho… y feliz día…
Natillas clásicas de vainilla y canela